Enredadera bouganvilla color fucsia con injerto de flor blanca

¿Por qué a mí? – Why me?

Es posible que te hayas formulado esta pregunta varias veces en tu vida:

¿Por qué me pasa esto a mí?

Cada vez que el infortunio te ha visitado. Ante la adversidad, una enfermedad, un duelo inesperado… es normal que te lo cuestiones. ¿Por qué motivo ha asaltado tu vida este problema lanzando por la borda cualquier plan medianamente fijado que tuvieras?

Esta pregunta tiene sentido, pero…

NO ES ÚTIL.

NO SIRVE para nada.

Además, responderla es simple. Te ha pasado a ti porque

TE HA TOCADO.

Porque la vida es así. El sufrimiento es parte inseparable de la existencia. Si no conociéramos la sed no disfrutaríamos del agua. Si no sintiéramos alguna vez la punzada de la posibilidad de perder al ser querido, no lo tendríamos tan presente en nuestro día a día.

“Más dulce sabe el néctar libado de las abejas si la boca ha probado antes algo amargo”

La Filosofía a Boecio

No te creas que este enfoque de la cuestión me viene de serie. Todo lo contrario. Me ha costado lo suyo. Mi cabeza hizo el clic hace no mucho tiempo. Fue un día mientras echaba un vistazo a un libro de mandalas que me regaló una muy buena amiga que vive en Londres.

El libro es mágico de principio a fin y te lo recomiendo aunque no tengas interés alguno por la meditación. Simplemente por la calidad de sus ilustraciones ya vale la pena tenerlo. Se titula: The Mandala Sourcebook: 150 Mandalas to Help You Find Peace, Awareness, and Wellbeing.

Cuando estaba frente a la mandala llamada “waterfall” tuve un insight. Uno de esos ¡ajá! que nos llegan como caídos del cielo, a veces por cuestiones aparentemente menores. Lo sentí como una liberación.

Como te digo, la digestión de esta contradicción de la vida ha sido un camino difícil para mí. Todavía lo es. Es posible que a ti también te pase. Lo del “pensamiento positivo” quedándome pasiva frente al dolor que veo no va en mi naturaleza. El sufrimiento de otros me pone especialmente triste porque no puedo hacer gran cosa con él. Cada uno es dueño (lo que le dejan) de su vida y hace y deshace lo que puede.

La mandala en cuestión es esta y, como te digo, marcó un antes y un después en mi forma de procesar el funcionamiento de este extraño mundo:

Mandala para meditación naturaleza con cascada, arcoiris, cocodrilos
Waterfall

Fíjate como la cascada fluye alegre, chispeante, desde lo alto de las montañas nevadas, atravesando el arcoiris y llegando al bañista que nada de espaldas, despreocupado. El agua y la luz nutren y refrescan a los árboles, a las praderas, al nadador… pero también a los cocodrilos.

El arcoiris parece simbolizar la belleza y el misterio de la vida cuando los rayos del sol (energía-impulso vital) brillan atravesando el agua.  Nosotros somos como ese nadador desnudo que hay en el lago. Inmersos en la naturaleza. Como el resto de cosas de este mundo, ajenos a la mayoría de misterios que ocurren en él. Para lo bueno… y para lo malo. Todos somos fruto de la misma creación, proceda esta creación de dónde cada uno crea que proceda.

El dolor, la psicopatía y su necesidad

Como ves una de mis conclusiones ante esta mandala es que la luz nos ilumina y permite la vida a todos por igual. Y si esto es así, es porque todos hacemos falta. Si la naturaleza trae algo, es porque ese algo tiene un sentido aquí, porque tiene una función. Tanta cabida tienen los pececillos del lago como el bañista, pero también los cocodrilos. Las amenazas.

Lo mismo pasa con nuestras emociones, la alegría está muy bien, pero el miedo y la ira están ahí para algo. También la sensación de cansancio continuo. Algo pasa, mírate.

Esta reflexión me trae a la mente una de las ideas esenciales del libro de Tao:

“La vida es un continuo balance de fuerzas”

Este punto de vista sobre la necesidad de la “oscuridad” en la vida, da sentido también a la existencia de personas con mayor dureza emocional, con un perfil más psicópata. Estas personas no deciden ser así. E Igualmente hacen falta aquí, aunque en su paso por este mundo dejen daños colaterales. Con ellos podemos comportarnos como con los cocodrilos: respetar su existencia, pero protegernos lo mejor que podamos, exponernos lo imprescindible. Pero sobre eso, escribiré otro día, que me disperso…

Así que la pregunta difícil no es entonces ¿por qué a mí?, sino:

¿Para qué a mí?

Esta cuestión es no solo la verdaderamente difícil, sino la única útil para metabolizar el dolor, para ofrecerle tu respuesta.

El principio de mi respuesta empezó por hacerme más consciente del estado de mi cuerpo. No había prestado a ese momento la más mínima atención a lo que me pedía. Vivía de espaldas a mi intuición, ignorando los mensajes de cansancio y hartazgo de mi organismo. Quería cuidar a otros. Y quería aprender sin parar… ¿Pero qué pasaba con mi parte “material”?

Al menos en esta vida no podemos vivir sin un cuerpo.

Y mi olvidado cuerpo estaba pidiéndome a gritos ayuda, un respiro, más diversión, más cuidados.

Siempre me ha relajado escribir. Por eso en este proceso de metabolizar la enfermedad me decidí a crear este espacio en internet. Estaba dando y dando vueltas a qué hacer, ¿para qué la enfermedad? Los obstáculos en mi camino tenían que tener algún sentido, un propósito…

He comprobado que cuanto mejor cuido de mí misma, mejor cuido de los demás (y no al revés). El autocuidado lleva a ser más compasivo con nuestros defectos y esto se extiende a cómo vemos a los demás.

“Quien sabe cuidar su cuerpo puede cuidar el mundo. Quien puede cuidar el mundo es digno de confianza”

LAO TSÉ (Tao Te Ching)

Mi ilusión es que lo que aquí cuento pueda servir a otras personas, y que esto me permita conocer los puntos de vista de quienes pasan por situaciones similares o reflexionan sobre los mismos temas.

Para ti 🙂

¿Estás atravesando una etapa complicada? ¿Sientes que no tiene sentido? ¿Cómo llevas tú ese lado “oscuro” de la vida-naturaleza? ¿Crees que te estás cuidando cómo te mereces? Si no, ¿qué te impide hacerlo? ¿Qué tipo de ayuda necesitarías ahora mismo para sentirte mejor?

                    (MY)ENGLISH VERSION 

Why me?

You may have asked yourself this question several times in your life.

Why does this happen to me?

Every time misfortune has visited you. In the face of adversity, an illness, an unexpected grief… It is normal for you to ask yourself. For what reason has this problem assaulted your life, throwing overboard any moderately fixed plan you had?

This question makes sense, but…

IT IS NOT USEFUL.

NO SERVICE.

Also, answering it, it’s simple. It has happened to you because it

HAS TOUCHED YOU.

Because that’s life. Suffering is an inseparable part of existence. If we did not know thirst, we would not enjoy water. If we did not ever feel the pang of the possibility of losing a loved one, we would not have it so present in our daily lives.

“The nectar squeezed from bees tastes sweeter if the mouth has tasted something bitter before”

Philosophy to Boethius

Do not think that this approach to the question comes standard. Quite the opposite. It haas cost me his. My head clicked not long ago. It was one day while I was taking a look at a book of mandalas that a very good friend of mine, who lives in London, gave me.

The book is magical from beginning to end and I recommend it even if you have no interest in meditation. Simply for the quality of its illustrations it is already worth having. Its titled: The Mandala Sourcebook: 150 Mandalas to Help You Find Peace, Awareness, and Wellbeing.

When I was in front of the mandala called “waterfall” I had an insight. One of thos aha! that come to us like fallen from heaven. Sometimes for seemingly minor issues. It felt like a release.

As I tell you, digesting this contradiction of life has been a difficult road for me. Still is. It is possible that it happens to you too. The “positive thinking” thing remaining passive in the face of pain I see is not in my nature. The suffering of others makes me especially sad because I can’t do much with it. Each one owns (what is left to him) of his life and does and undoes what he can.

The mandala I’m talking about is this one. As I have told you, it marked a before and after in my way of processing the operation of this strange world:

Mandala para meditación naturaleza con cascada, arcoiris, cocodrilos
Waterfall

Look how the waterfall flows joyfully, sparkling, from the top of the snowy mountains, crossing the rainbow and reaching the bather who swims on this back, carefree. Wtaer and light nourish and refresh the trees, the meadows, the simmer… but also the crocodiles.

The rainbow seems to symbolize the beauty and mystery of life when the sun’s rays (vital energy-impulse) shine through the water. We are like that naked swimmer in the lake. Immersed in nature. Like the rest of things in this world, unrelated to most of the mysteries that occur in it. For better and for worse. We are all the fruit of the same creation, this creation comes from where each one believes it comes from.

Pain, psychopathy and its need

As you can see, one of my conclusiones about this mandala is that light illuminates us and allows life to all equally. And if this is so, it is because we all need it. If nature brings something, it is because that something has a meaning here, because it has a function. The lake fish have as much space as the bather, but also the crocodiles. The threats.

The same goes for our emotions, joy is fine, but fear and anger are there for something. Also the feelling of tiredness is. Something happens, look at you.

This reflecion brings to mind one of the essential ideas of the book of Tao:

“Life is a continuous balance of forces”

This point of view on the need for “darkness” in life also gives me meaning to the existence of people with greater emotional hardness, with a more psychopathic profile. They cannot choose be this way. And they are also need here, although they leave collateral damage in their passage through this world. With them we can behave as with crocodiles: respect their existence, but protect ourselves as best we can, expose ourselves only to the essentials. But about that, I will write another day, that diverted me from the main topic…

So, the difficult question is not then “why me”?, otherwise:

For what purpose to me?

This question is not only the really difficult one, but the only one useful to metabolize pain, to offer your answer.

The beginning of my response began with making me more aware of the state of my body. At that moment I hadn’t paid the slightest attention to what he was asking of me. I lived with my back to my intuition, ignoring the messages of fatigue and fed up in my body. I wanted to take care of others. And I wanted to learn non-stop… But what about my “material” part?

At least in this life we cannot live without a body. And my forgotten body was crying out for help, a break, more fun, more care.

Writing has always relaxed me. That is why, in this process of metabolizing the disease, I decided to create this space on the internet. I was wondering what to do, what was the last reason of the disease? Again and again. The obstacles in my way had to make some sense, a purpose…

I’ve found that the better I take care of myself, the better I take care of others (and not the other way around). Self-care leads to being more compassionate towards our shortcomings and this extends how we view others.

“Who knows how to take care of his body can take care of the world. Who can take care of the world is trustworthy”

LAO TSÉ (Tao Te Ching)

My hope is that what I tell here can be useful to other people, and that this allows me to know other points of view of those who go through similar situations or reflect on the same issues.

For you 🙂

Are you going through a difficult stage? Do you feel like it doesn’t make sense? How do you handle that “dark” side of life-nature? Do you think you are taking care enough of yourself? If not, what prevents you from doing it? What kind of help would you need right now to feel better?

2 comentarios sobre “¿Por qué a mí? – Why me?

  1. Totalmente cierto…
    De tu texto extraigo que no sirve de nada cuidar de los demás “por encima de tus posibilidades”, olvidándose de un@ mism@. Al final si tú dejas de estar bien, la ayuda no es tan efectiva y tú también necesitarás ser ayudad@. Por lo que siempre habrá alguien mal y este no es el fin.
    Por otro lado, es verdad que la pregunta de por qué a mí, no es constructiva. No queda más que buscar perspectiva, ver de qué herramientas dispones y si se puede, reunir el valor para hacer aquello que dejamos pasar, aquello para lo que nunca había tiempo…en fin, repasar prioridades, etc. Y así poder volver a tener ilusión y visión de futuro.
    Gracias Victoria, me ha sido de gran ayuda.

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