Reloj de pared estilo provenzal

Insomnio y enfermedad – Insomnia and illness

En la anterior entrada te contaba que mi sueño sigue un ritmo vespertino y eso ha sido confundido a veces con el insomnio “normal”. Si tú tienes tendencia a sentirte mejor por las noches, te invito a que la leas aquí.

Para este artículo parto del supuesto de que tu vida se ajusta razonablemente a tu ciclo circadiano, pero no puedes conciliar el sueño (insomnio de conciliación), te despiertas a mitad de la noche muchas veces (insomnio de mantenimiento) o se te abren los ojos a las 5 de la mañana y ya no pegas ojo. ¡Aaaaarj!

Aquí es cuando te insisto en que investigues la posibilidad de que tengas algún problema de salud subyacente que te lo esté generando. Primero tienes que descartar esto. Si no, te cargarás (o te cargarán) de culpa, y gastarás tu tiempo y dinero en consejos y remedios que no te servirán.

Sé que soy pesada con esto. Pero no me importa. No me cansaré de repetirlo una y otra vez. Es la principal enseñanza de mis últimos años: el cuerpo habla. Si no puedes dormir es por algo. No porque te hayas reconvertido en un adolescente caprichoso y te ha dado la gana de rebelarte contra el mundo.

Algunas personas ven a los insomnes con cierta displicencia. Citando a una de mis filósofas de cabecera (mi madre):

“Qué bien le habla el médico al enfermo”.

Mi madre

Pues eso. Que el que no tiene este problema lo ve de muy fácil solución.

“Chica tómate una infusión antes de acostarte”.

“¿Duermes la siesta?”

” Claro, al no tener tantas obligaciones-problemas como yo (sic), pues no estás cansada al llegar la noche”.

No. El insomne tiene más ganas que tú (persona sin problemas de insomnio) de poder dormir y hacer su vida con normalidad. Pasarse la noche en vela es angustiante. Por la noche tus fantasmas se hacen más grandes.

Sobre esta cuestión de la noche y el malestar, he aprendido sobre nuestro sistema inmunitario algo por el camino (a base de sufrirlo en mi propio cuerpo), y lo he relacionado con el empeoramiento de las noches cuando te encuentras mal: nuestro número de linfocitos no es constante a lo largo del día, fluctúa. Y, habitualmente, alcanza un pico máximo durante la noche.

¿Qué implica esto para el tema del que te estoy hablando?

Que si te duele algo te va a doler más por la noche. Así de simple. La inflamación se va a incrementar a partir de la tarde.

La mayoría de nuestros dolores tienen que ver con nuestros glóbulos blancos. El daño mayor que nos produce la enfermedad no lo hace el patógeno en sí, externo a nosotros, sino, lamentablemente, nuestro propio cuerpo. Es la reacción inflamatoria que producen nuestras defensas, intentando defendernos de algún mal ajeno, lo que nos puede hacer sentir mal e incluso matar.

Lo comprobé en carne propia después del trasplante. Empecé a tener problemas de rechazo en la piel y en los ojos. Y, adivina, ¿cuándo empeoraba el malestar? Pues por la tarde-noche. Al principio no lo entendía. ¿Es el humo de la cocina? ¿Algún cosmético que me pongo?

No. Simplemente era que en ese momento del día alcanzaba mi pico máximo de linfocitos y me atacaban con más saña…

Todo esto nadie te lo explica. Seguramente porque todavía no se entiende del todo bien. Y a los médicos y a los científicos “de verdad” no les gusta especular. Ni deben hacerlo. Ellos son científicos o clínicos y han de basarse en la evidencia para hablarte a ti como paciente o como sociedad. Pero tú tienes una sola vida. Y necesitas entender lo que pasa lo máximo posible para darle una solución.

Que algo no esté probado todavía científicamente no quiere decir que no sea posible. Solo quiere decir que no ha podido ser demostrado (todavía). Quizás sea algo que tú nunca llegues a ver demostrado. Pero eso no quita que pueda ser cierto.

Siempre me acuerdo de las palabras de mi hematólogo poco después del trasplante, cuando no paraba de sudar y sudar por las noches. Después de muchas vueltas me acabaron por hacer otro tac y otra biopsia. Y nada. No veían nada extraño.

Al final me acabó diciendo: “si es que no conocemos ni el 10% de todos los virus que existen”. Hay que saber mucho para reconocer esto delante de un paciente.

Así que sospechaban que algún microorganismo me estaba afectando, pero no era posible detectarlo (después se acabó detectando pero que muy bien). El dichoso CMV (citomegalovirus). Vaya mesecitos de película de suspense que me dio…

Con este lío del coronavirus parece que mis 5 años de enfermedad hematológica y mi trasplante posterior hayan sido para mí un ensayo general de lo que hemos tenido que vivir luego toda la sociedad. Mucho de lo que he vivido individualmente se ha replicado a todo el planeta: sensación de gran fragilidad frente al mundo, mascarillas, guantes, gel hidroalcohólico, desinfección de superficies, aislamiento, antivirales, aspiración a poderse vacunar (después de un trasplante alogénico te tienen que vacunar de todo otra vez, pero necesitas un mínimo de linfocitos…)

Justo cuando iba a empezar vida social “normal”, llegó el Covid. Sorpresas que da la vida.

En fin, ponte a planificar…

¿Estaré destinada al monasterio? 😉

Para ti 🙂

¿Te pasa lo mismo que a mí? ¿Es el insomnio u otros problemas con el sueño una piedra en tu zapato? ¿Tiene que ver con algún problema de salud?

                    (MY)ENGLISH VERSION 

Insomnia and illness

In the previous post I told you that my sleep follows an evening rhythm and that has sometimes been confused with “normal” insomnia. If you have a tendency to feel better at night, I invite you to read it here .

For this article I assume that your life is reasonably adjusted to your circadian cycle, but you cannot fall asleep (conciliation insomnia), you wake up in the middle of the night many times (maintenance insomnia) or you They open their eyes at 5 in the morning and you no longer shut eye. Aaaaarj!

This is when I insist that you investigate the possibility that you have an underlying health problem that is causing it. You have to rule this out first. If not, you will burden yourself (or you will be charged) with guilt, and spend your time and money on advice and remedies that will not serve you.

I know I’m heavy with this. But I dont care. I will not tire of repeating it over and over again. It is the main teaching of my later years: the body speaks. If you can’t sleep, it’s for something. Not because you have become a capricious teenager and have given you the desire to rebel against the world.

Some people view insomniacs with a certain disdain. Quoting one of my bedside philosophers (my mother):

“How well the doctor speaks to the patient.”

My mother

Well that. That those who do not have this problem see it as a very easy solution.

“Girl, have an infusion before going to bed”.

“Are you napping?”

“Of course, since I don’t have as many obligations-problems as I do (sic), well, you’re not tired when night falls.”

No. The insomniac has more desire than you (a person without insomnia problems) to be able to sleep and lead his life normally. Staying up all night is distressing. At night your ghosts get bigger.

On this issue of the night and the discomfort, I have learned something about our immune system along the way (based on suffering it in my own body), and I have related it to the worsening of the nights when you feel bad: our lymphocyte number is not constant throughout the day, it fluctuates. And it usually peaks at night.

What does this imply for the subject I’m talking about?

If something hurts you, it will hurt more at night. Simple as that. The inflammation will increase from the afternoon.

Most of our pain has to do with our white blood cells. The greatest damage that the disease causes us is not done by the pathogen itself, external to us, but, unfortunately, by our own body. It is the inflammatory reaction that our defenses produce, trying to defend ourselves from some other evil, which can make us feel bad and even kill.

I saw it firsthand after the transplant. I started having rejection problems on my skin and my eyes. And guess what, when did the discomfort get worse? Well, in the afternoon-night. At first I did not understand. Is it the smoke from the kitchen? Any cosmetic that I wear?

No. It was simply that at that time of day I reached my maximum lymphocyte peak and they attacked me more viciously …

Nobody explains all this to you. Probably because it is still not fully understood. And “real” doctors and scientists don’t like to speculate. Nor should they. They are scientific or clinical and must be based on evidence to speak to you as a patient or as a society. But you have only one life. And you need to understand what happens as much as possible to give you a solution.

That something is not yet scientifically proven does not mean that it is not possible. It just means that it hasn’t been shown (yet). Perhaps it is something that you never get to see demonstrated. But that does not mean that it may be true.

I always remember the words of my hematologist shortly after the transplant, when I would not stop sweating and sweating at night. After many laps, they ended up doing another CT scan and another biopsy. And nothing. They didn’t see anything strange.

In the end, he ended up saying to me: “if we don’t even know 10% of all the viruses that exist.” You have to know a lot to recognize this in front of a patient.

So they suspected that some microorganism was affecting me, but it was not possible to detect it (later it was detected but very well). The happy CMV (cytomegalovirus). What a little bit of a thriller he gave me …

With this mess of the coronavirus, it seems that my 5 years of hematological disease and my subsequent transplant have been for me a general rehearsal of what the whole of society has had to experience later. Much of what I have experienced individually has been replicated to the whole planet: feeling of great fragility in front of the world, masks, gloves, hydroalcoholic gel, disinfection of surfaces, isolation, antivirals, aspiration to be able to be vaccinated (after an allogeneic transplant they have you you have to vaccinate everything again, but you need a minimum of lymphocytes …)

Just when “normal” social life was about to begin, Covid arrived. Surprises that life gives.

Anyway, start planning …

Will I be destined for the monastery? 😉

For you 🙂

Does the same thing happen to you? Is insomnia or other sleep problems a stone in your shoe? Does it have to do with a health problem?


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